El Ángel del Trineo

-¿Acaso has oído hablar sobre el ángel del trineo?- repuso Jeff con su típico tono de suspenso, mientras sujetaba con más fuerza las riendas de las mulas cansadas que empujaban la pesada carreta. La estrecha senda se adentraba cada vez más en el espeso bosque de pinos, y a medida que avanzábamos, la inclinación de las montañas se hacia más pronunciada.

-No- contesté yo, con los ojos bien abiertos, buscando en el rostro indescifrable del joven, alguna pista sobre el cuento que se avecinaba. El viento había comenzado a soplar y que acurruqué en los brazos de mi madre, que me acarició el cabello con dulzura.

-Su padre jamás ha tenido la oportunidad de contarle esas leyendas- acotó melancólicamente ella y soltando un profundo suspiro, levantó la vista hacia el cielo, gesto que había visto en muchas otras mujeres del pueblo, cuando hacían una plegaria al Divino. Sigue leyendo

"La vida es un camino cuyo rumbo elegimos, su destino desconocemos, a la hora de la muerte, lo sabremos."